El artículo 264.2 del Código penal español

El artículo 264.2 del Código Penal vigente, establece textualmente que:

«2. La misma pena se impondrá al que por cualquier medio destruya, altere, inutilice, o de cualquier otro modo dañe los datos, programas o documentos electrónicos ajenos contenidos en redes, soportes o sistemas informáticos».

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Tasini vs New York Times. En lucha por los derechos de autor de los periodistas

El periódico New York Times se hallaba enfrentado a uno de sus antiguos contratados, el Sr. Tasini, freelance que vendió algunos artículos al New York Times. Este le reclamó los derechos devengados por la cesión de bases de datos en las que se reproducían sus artículos.

En el pasado, los periodistas que trabajaban como autónomos y vendían sus artículos a un periódico, eran los titulares de la segunda copia de su obra. La venta que realizaban en favor de un medio de comunicación alcanzaba sólo a la primera copia, esto es, una sola publicación en un día concreto.

El Negocio Jurídico (y VIII)

¿Cómo evitar las incertidumbres que provocan los errores en la prestación del consentimiento a través de Internet?

Debe definirse la oferta de una manera concreta, incluyendo todos los elementos necesarios para identificar el objeto del negocio jurídico, su precio y las condiciones, si éstas existen.

La aceptación del internauta, debe necesariamente ser confirmada. Así se evita la repetición de la orden o la frustración del contratante y la pérdida de un cliente.

El Negocio Jurídico (VII)

Hasta ahora, hemos explicado los errores en los que el consumidor da por realizada una transacción sin que ésta se haya llegado a producir. Como hemos manifestado, se producen generalmente por un mal diseño y funcionamiento del software empleado.

Además de los errores anteriores, existe otro que se está produciendo con bastante frecuencia y que es del signo contrario. Consiste en aquellos supuestos en que el internauta no recibe confirmación de la transacción, por lo que sigue insistiendo sobre la misma y se produce una multiplicidad de órdenes o de pedidos.

El Negocio Jurídico (VI)

Manteníamos que para evitar el error en las prestaciones del consentimiento de las transacciones realizadas a través de Internet, la comunicación de que se ha recibido la oferta debería realizarse a través de un canal o entorno diferente de aquél a través del que se produjo la transacción.

La causa de esta afirmación radica en cómo funcionan las "tripas" de una transacción en la Red.

Abra Vd. una página cualquiera en la que le soliciten un dato (su página de entrada a banca electrónica, por ejemplo), y en la ventana de su navegador ejecute en el menú la orden que le permita ver el código fuente de la página. No se preocupe si Vd. no entiende nada. En ese código puede encontrar los valores que gobiernan la prestación del consentimiento.

El Negocio Jurídico (V)

El error como elemento irregular en la prestación del consentimiento es uno de los elementos que más está obstaculizando el uso de Internet para la realización de transacciones.

Como ya sabemos, para que exista un negocio jurídico, deben concurrir la oferta y la aceptación y para que se produzca dicha concurrencia, no basta con que ambas partes estén de acuerdo, sino que es necesario que ambas partes CONOZCAN que están de acuerdo. Un ejemplo nos lo explica mejor: A da una orden de compra a B. A está de acuerdo con el precio que públicamente B ofrece. Por tanto, ya existe concurrencia entre la oferta y la aceptación. Pero, ¿sabe A si B ha recibido su oferta? En el supuesto expresado, A desconoce si su orden ha sido recibida, por lo que si no recibe una confirmación, quizás A decida acudir nuevamente a B o a un tercero para realizar otra orden de compra.

El Negocio Jurídico (IV)

En el artículo anterior hacíamos referencia al problema de la incertidumbre en la prestación de la voluntad de los negocios jurídicos realizados a través de la Red.

La incertidumbre mencionada se enmarca dentro de lo que tradicionalmente se han denominado "vicios de la voluntad", que consisten en una defectuosa construcción del acto de voluntad. El Derecho contempla los supuestos siguientes:

El Negocio Jurídico (III)

El acto de voluntad, esto es, la prestación de consentimiento, no es ni más ni menos que la transmisión de una información con un determinado sentido.

Mencionábamos en el artículo anterior que la prestación del consentimiento se ha llevado a cabo hasta ahora mediante un soporte gestual, verbal o escrito y que Internet incorpora la posibilidad del soporte digital.

Ya en el artículo «La Topología de Internet: el nuevo Territorio. TCP/IP (III)», hacíamos referencia a la posibilidad de un análisis matemático del juego de la oferta y de la aceptación, expresando la oferta como "1" y la aceptación también como "1", siendo la no aceptación tratada como "0". Nos remitimos al contenido de dicho artículo.

El Negocio Jurídico (II)

Como presupuesto previo a la existencia de un negocio jurídico, se requiere lo que se ha venido denominando "autonomía privada", que consiste en la facultad que el Ordenamiento Jurídico concede a una persona para que ésta gobierne sus intereses patrimoniales.

Esta noción, que nos parece evidente, no ha existido siempre en favor de todas las personas. Simplemente recordemos que, en España hasta la modificación en 1975 del Código civil, la mujer casada se hallaba limitada en la esfera de sus atribuciones patrimoniales, necesitando en determinados casos la firma de su cónyuge.

El Negocio Jurídico (I)

Bajo el nombre genérico de negocio jurídico se entienden aquéllos supuestos en que dos o más personas, a través de un acto de voluntad, se obligan a una prestación.

El negocio jurídico como concepto no nace hasta principios del siglo XIX. Hasta entonces lo que se producía era una serie de supuestos prácticos que no se categorizaban dentro de un concepto común.

El Código civil español es heredero de esta tradición no categorizadora. No se incluyen normas abstractas que definan lo que es un negocio jurídico, sino que se regulan las características y naturaleza de diversos ejemplos de negocios, así la compraventa, permuta, arrendamientos, depósito, préstamo? El concepto de negocio jurídico, pues, es consecuencia de una construcción doctrinal nacida de la influencia del racionalismo en el ámbito del Derecho.

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