Actos Jurídicos en la Red (y II)

Todo acto humano se realiza en un marco espacio temporal que condiciona las posibilidades de dicho acto. Asimismo, dicho acto puede realizarse voluntaria o negligentemente. Por último, un acto voluntario puede obedecer a múltiples intenciones, desde el animus laedendi (ánimo de dañar) hasta el animus iocandi (ánimo humorístico).

En la Red el acto se halla absolutamente condicionado al medio en el que se produce. La relación servidor cliente es la relación sobre la que descansa todo Internet y base de cualquier análisis. Sin dos ordenadores puestos en conexión, no puede existir la Red. Una red compuesta por dos ordenadores sería la mínima posible y, por tanto, es la unidad básica de estudio.

Actos Jurídicos en la Red (I)

Comentábamos que los actos jurídicos son aquéllos actos humanos que el Derecho toma en cuenta para establecer o no una regulación.

En el acto jurídico no es necesario que exista una reciprocidad, siendo irrelevante el consentimiento de todos aquéllos sujetos extraños al autor del mismo.

En Internet, el acto humano es diferente del acto que se realiza fuera de la Red, ya que no tiene la riqueza de este último. No obstante, no se produce en este caso una revolución, sino que estamos en presencia de una adaptación a un medio nuevo de un acto existente fuera de la Red, como lo es el acto de comunicación. El acto con trascendencia jurídica fuera de Internet, puede ser un acto espacial; el acto en la Red siempre es un acto digital.

Hechos en la Red

El Derecho Romano ya estableció que los hechos relavantes jurídicamente eran aquéllos producto de la naturaleza. Eran los supuesto más corrientes en los que no podía existir actividad humana. Fenómenos tales como el aluvión, la avulsión, el nacimiento de isla y el abandono del lecho de un río (alluvio, avulsio, insula in flumine nata y alveus derelictus, respectivamente) se regulaban como fuentes del derecho de propiedad.incardinándose en la categoría más general de la accesión.

Hechos, actos y negocios jurídicos

Tradicionalmente, el Derecho ha contemplado una categoría de elementos sobre los que incide para decidir si entra o no a regular: los hechos, los actos y los negocios jurídicos.

Si bien, tal y como hemos manifestado, el Derecho intenta regular los comportamientos humanos, también intenta disciplinar otros eventos que se producen sin intervención humana alguna. De ahí la división entre los tres conceptos anteriores.

El Tiempo en la Red (y X)

Como resumen del análisis efectuado hasta ahora sobre este tema, podemos llegar a las siguientes conclusiones:

El tiempo en la Red, no es igual que el tiempo del mundo real. Por tanto, el Derecho debe tratar a ambos tiempos de diferente manera.

La mutación del espacio físico en espacio topológico, impide los conflictos espacio-temporales presentes en el mundo real.

La medida del tiempo, per se, debe utilizarse en función de un "tempo" vital. La existencia de la Red no debe hacernos llegar a una aceleración de los procesos mentales de toma de decisiones. En este aspecto, los plazos procesales no deben acortarse, puesto que su lapso no depende de la velocidad de la transmisión de información, sino de un tiempo necesario para el estudio.

El Tiempo en la Red (IX)

Si bien en el mundo real, existe una larga tradición de la manera en que los cómputos de tiempo deben realizarse, no sucede así en Internet. Normalmente, en el mundo real se presume que un día comienza a las 00.00 horas locales. Y termina a las 24.00 horas. No obstante, en Internet no puede aplicarse este sistema, dados los diferentes husos horarios en que se hallan los ordenadores.

Así, cuando se configura un ordenador de los que dan servicio en la Red, se le introduce no sólo la hora del lugar donde se encuentra, sino una referencia a un tiempo homogéneo universal, CET, GMT, UMT, Greenwich?, Asimismo, también se suele instalar un software que permite coordinar el tiempo de dicho ordenador con servidores universales que marcan uno homogéneo para toda la Red.

El Tiempo en la Red (VIII)

Además de los aspectos procesales mencionados en el artículo anterior, el tiempo influye en el fondo de los derechos subjetivos.

Ya contemplábamos el supuesto de aplicación práctica cotidiana que se produce en las colas que forman las personas, donde el primero que llega es el que mejor derecho tiene. Pero esta prioridad no sólo se utiliza para la constitución de un derecho, sino también para la extinción del mismo. Es lo que se denomina prescripción y caducidad.

El Tiempo en la Red (VII)

En los artículos anteriores hemos examinado dos ejemplos prácticos de cómo se produce la indeterminación temporal en Internet, uno con respecto a los mensajes de correo electrónico y otro con respecto a las pujas en las subastas.

Asimismo, habíamos manifestado que, en Derecho, el tiempo se tiene en cuenta en dos supuestos básicos, entre otros:

Ejercicio de los plazos procesales.
Constitución, transformación y extinción de los derechos subjetivos.

El Tiempo en la Red (VI)

Uno de los notorios negocios en la Red son las subastas. Tradicionalmente, han existido dos tipos: las subastas directas y las subastas inversas. Las subastas directas se corresponden con las tradicionales del mundo real, dirigidas de proveedor a cliente. En las subastas inversas, es el cliente o consumidor quien solicita un producto y marca el precio por el que estaría dispuesto a cerrar la operación.

El Tiempo en la Red (V)

El principio de incertidumbre al que hemos hecho referencia es un principio contra el que no se puede combatir siempre. ¿De qué medios contamos en la Red para poder verificar el momento exacto de la transmisión de una información?

Veamos la siguiente cabecera, corresponde a la información "oculta" de un correo electrónico:

Received: from smtp.bankinter.es (195.235.30.34) by mail.nexo.es with Microsoft SMTPSVC(5.5.1877.197.19);

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