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El Tiempo en la Red (III)Tomando como referencia la historia de la letra impresa, hay dos períodos marcados, cuya frontera es la aparición de la imprenta. En la época de los libros manuscritos, dada la frecuente introducción de cambios y modificaciones realizados por los copistas, la fuente más legítima siempre era la copia más cercana al autor. La perspectiva anterior se modificó con la aparición de la imprenta, que produjo dos fenómenos: (1) la preferencia de la posterior edición frente a la anterior, dada la actualización de la información contenida y (2) el nacimiento de los medios de comunicación de masas. Un ejemplo de la utilización de la imprenta como método de difusión de ideas lo constituye la Reforma Protestante, a través de la difusión de impresos, que incluso provocó normas de autoridades locales como las de Zurich, que prohibieron los tragaluces en las viviendas para evitar la difusión anónima de impresos que acogían las nuevas ideas. En Internet se produce un nuevo fenómeno temporal, que es el de la incertidumbre, consistente en el desconocimiento de la calidad o exactitud de la información recibida, puesto que no conocemos el momento de emisión de esa información. En las obras manuscritas buscamos la primera copia; en las obras impresas preferimos la última edición, pero en Internet no sabemos cuándo se emitió la información. Y no olvidemos que el momento de emisión de la información es trascendental a la hora de tomar determinadas decisiones. Un ejemplo de lo anterior lo hallamos en las páginas web de bolsa, que al conectarnos nos indican una información sobre el valor que buscamos y, dada la incertidumbre temporal, nos informa también de la hora y minutos en que existía ese valor, para evitar la incertidumbre. Pero imaginemos que una llamada nos distrae y revisamos la pantalla diez minutos después. Simplemente verificamos la pantalla y damos una orden de compra al valor que figura. E hipotéticamente pensemos que en esos pocos minutos el valor hubiese bajado de una manera importante. Si hubiésemos actualizado la pantalla, la orden de compra hubiese sido muy inferior, por lo que dicha no-actualización nos ha hecho pagar un precio más caro. Javier de la Cueva, 05/06/2000 - 14:33
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