La Topología de Internet: el nuevo Territorio (XVI)

¿En qué estado se halla el debate citado de open source code versus proprietary code?

Si todos los programas de conexiones fueran de la propiedad de una empresa, ésta siempre podría estar tentada de abarcar una mayor cuota de mercado para imponer su modelo topológico y técnico. O podría imponer la necesidad de su programa para conectarse. Ese programa, una vez fuese utilizado por la mayoría, podría ser levemente modificado a través de actualizaciones. Y en dichas actualizaciones se incluirían filtros contra la información de empresas competidoras y en favor de las empresas socias.

No obstante, de facto el movimiento del open source code es mucho más poderoso, como así se ha demostrado en el reciente caso Microsoft. El código abierto es totalmente libre, al alcance de todos, todos pueden usarlo, modificarlo, transmitirlo, distribuirlo. Esa naturaleza generosa le hace estar ajeno a cualquier litigio judicial. El único negocio posible en el open source code es el de la contratación de los servicios necesarios para su implantación, se pagan los honorarios de los técnicos del conocimiento, nunca un derecho de propiedad intelectual.

Son dos filosofías diferentes, competencia contra colaboración.

En Internet, las estadísticas son obvias. Más del 50 por ciento del programa utilizado en los servidores de páginas web es el Servidor Apache, programa de código abierto. Se ha llegado a la broma de decir que el código abierto es como una tienda de indios, no tiene ventanas (referencia a Windows), no tiene puerta de valla (referencia a Gates) y tiene un Apache dentro (referencia al servidor). Y todo programa de comunicaciones se hace en UNIX o LINUX, además de en cualquier otra versión.

Todas las empresas claves en el sector informático están tendiendo intereses en el sector del código abierto. Se está comprendiendo que técnicamente es el líder del mercado, si bien nunca se ha caracterizado por una comercialización del producto. El código abierto jamás ha realizado publicidad, por lo que sólo lo han conocido los iniciados en el sector, nunca ha llegado al gran público. A los consumidores llegó un código cerrado, por el que deben pagarse licencias, pero visualmente impactante. El código abierto tiene peor diseño, no olvidemos que lo han hecho programadores no diseñadores.

El mundo del código abierto pertenece a las figuras de la programación. Personas que en cinco instrucciones resolvían lo que otros en una veintena. Y ese mundo de código abierto fue el que diseñó y creó Internet. Nunca se hubiera podido crear Internet si los programas de comunicaciones hubieran debido pagar licencia. Al igual que la imprenta.