La Topología de Internet: el nuevo Territorio (XIV)

Hemos asistido recientemente a uno de los fallos del caso Microsoft. Bajo la excusa de la aplicación de las leyes antimonopolio, lo que realmente está en juego es una lucha del poder en la Red. Dado que no existe todavía un Derecho de Internet, los órganos judiciales se han visto obligados a aplicar viejas normativas. En definitiva, de la topología de la Red y su control depende un modelo de poder que se ha analizado en el caso mencionado, y que tiene, actualmente, tres alternativas:

1. Poder político tradicional, en el que se defiende la idea de que el Estado no hará dejaciones del control de la estructura de Internet. Esto es, el poder del Estado se halla siempre por encima del poder económico.

2. Poder económico tradicional, son los individuos y las empresas las que mantienen económicamente al Estado, por lo que el Estado no debe intervenir en las fuentes de generación de riquezas.

3. Nuevo poder virtual. Es indiferente que el Estado o las empresas gobiernen. La Red permite técnicamente un nuevo mundo y en el mismo no rigen las normas estatales. El objeto de Derecho más relevante en Internet es la información y su transferencia es el acto que más se lleva a cabo. Ese acto es libre.

Centrándonos en el último de los supuestos, hay unas notas que lo caracterizan:

1. Quieran o no, los agentes económicos nunca ganarán la lucha por impedir la transferencia de información entre dos ordenadores cuyos usuarios se han puesto de acuerdo en la citada transmisión, por lo que cualquier lucha contra las copias ilegales no tiene sentido al ser una guerra perdida.

2. Las ideas nunca tuvieron propietario, hasta la aparición de la propiedad intelectual. Dicha propiedad es artificial y restringe el acceso a la cultura.

3. Se están sometiendo a defensa ideas y objetos que deben ser del dominio público (¿podemos imaginarnos un mundo donde la imprenta tuviera derecho de patente y requiriese licencia de uso?).

4. El libre acceso a la Red es un bien universal, como lo deben ser los programas, equipos e instalaciones necesarios para garantizar el acceso a la misma.

5. El Estado tradicional no puede permitir que se divida la humanidad en dos tipos de clases sociales, la de los conectados y la de los no conectados.

La conclusión del movimiento defensor de la anterior postura se resume de la siguiente manera: decidan los Estados lo que decidan regular, el anonimato en Internet impedirá que el Estado pueda intervenir efectivamente. La norma jurídica pierde su mejor arma: la coercibilidad.