El derecho a una firma digital

Se propone como uno de los derechos del internauta el derecho a una firma digital. La seguridad de las transacciones, así como de cualquier intercambio de información, debe implicar la certeza de las identidades de los comunicantes. Sin dicha certeza, no cabe desarrollo de la Red.

Para lograr la certeza de que la persona con la que comunicamos es quien dice ser, se ha propuesto como método el de la firma digital.

El derecho a la firma digital es un derecho individual y concreto que debe tratarse dentro del desarrollo de uno mucho más amplio y al que pertenece: el derecho a la identidad digital. No cabe plantearse el derecho a la firma si no nos planteamos el derecho básico que es el de ser sujeto.

En Teoría General del Derecho, estudiamos dos conceptos diferenciados y muy básicos:

1. La capacidad jurídica. Consiste en la capacidad de un sujeto de Derecho de ser titular de derechos y obligaciones.

2. La capacidad de obrar. Consiste en la facultad de ejercer los derechos y responder frente a las obligaciones.

La capacidad jurídica se obtiene, (i) en las personas físicas mediante el nacimiento (con las controversias correspondientes sobre el nasciturus o sobre cuánto tiempo fuera del seno materno se necesita para obtener capacidad) y (ii) en las personas jurídicas mediante el acto constitutivo, sea un acuerdo entre partes, un reconocimiento por los órganos estatales...

La capacidad de obrar (i) en las personas físicas se obtiene por la mayoría de edad y se pierde con la muerte (muy básicamente hablando) y (ii) en las personas jurídicas se obtiene con el mismo nacimiento y se pierde por la disolución, liquidación, inscripción de cese, quiebra, declaración de falencia... según qué Ordenamientos Jurídicos.

En Internet, ¿Cómo se obtiene la identidad digital? ¿Existe diferencia entre la capacidad jurídica y la capacidad de obrar?