Los controles del Poder: Los derechos del internauta (VII)

Cuando se produce una conexión a Internet, es prácticamente imposible que nuestro ordenador y el ordenador visitado estén directamente conectados. Es más, la única conexión directa que realiza nuestro ordenador es con el proveedor de servicios de Internet. En una conexión realizada, no debemos olvidar la existencia de otros ordenadores intermedios y de líneas de conexión.

Dada la arquitectura de Internet, cualquier transacción comercial realizada en línea pasa por múltiples lugares de la topología de la Red. En las transacciones los datos que se transmiten son, normalmente, aquéllos coincidentes con los reflejados en un acuerdo en el mundo real: identificación de las partes, objeto de la transacción, precio de la misma y datos sobre la forma y los medios de pago.

En fecha de ayer se ha hecho público un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios en el que se manifiesta que sólo el 43% de las transacciones comerciales realizadas en Internet tienen garantía de seguridad y de privacidad.

Toda la legislación aplicable sobre la privacidad de las bases de datos es aplicable a este campo, puesto que los datos personales de las partes intervinientes quedan reflejadas en las bases del ordenador del vendedor.

Además de dicha regulación, se están realizando esfuerzos para establecer una normativa europea común específicamente sobre las transacciones vía Internet. En los EE.UU. su fundamento legal se basa en acuerdos de autorregulación entre las empresas proveedoras de bienes y servicios, acuerdos exigibles por el consumidor ante los Tribunales.

Más que una regulación legal, la privacidad y seguridad en las transacciones electrónicas debe fundarse en los hábitos del consumidor. Es la aplicación del Derecho preventivo en lugar del Derecho curativo. En la actualidad existe la tecnología adecuada para facilitar la encriptación de los datos transmitidos y así dificultar su uso por terceros ajenos a las partes contratantes.

Si bien existen numerosos sistemas de encriptación para las transacciones en la Red, el más utilizado es el denominado Secure Socket Layer (SSL). Gráficamente podemos comprobar que nos hallamos en un servidor seguro si en nuestro navegador aparece un pequeño candado y la dirección visitada comienza por "https://", en lugar de "http://". Nunca debe realizarse una transacción si ésta se realiza en una zona insegura o si se tienen dudas sobre la seguridad.