Presupuestos de hecho. El Poder (I)

En plena Guerra Fría era necesario asegurar que las órdenes dadas desde un ordenador del mando militar llegaran al ordenador encargado de ejecutar dichas órdenes, esto es, era necesario asegurar las comunicaciones. Y para ello se diseñó un sistema inspirado en las redes neuronales con dos características fundamentales:

1. Múltiples ordenadores conectados entre sí, a través de los cuales se aseguraran diferentes y aleatorios caminos para que las órdenes llegaran a su destinatario.

2. El envío de la información a través de paquetes, evitando la comunicación directa entre ordenador emisor y ordenador receptor, con el fin de evitar la interceptación.

Muy básicamente podemos afirmar que cada paquete de información contenía tres elementos esenciales: (i) el remitente, (ii) el contenido de información y (iii) el destinatario. De esta manera, cuando un ordenador recibía un paquete de información, lo enviaba al siguiente ordenador más próximo al destinatario final.

A cada ordenador se le asignaba un número y cada uno de los ordenadores mantenía dentro de sí un archivo con toda la configuración de la red. En el momento en que comenzó a incrementarse el número de ordenadores conectados, fue excesivamente costoso, y luego imposible, el mantenimiento de dicho archivo interno y se diseñó un nuevo sistema:

1. Establecer un sistema de asignación de direcciones, asegurando que cada ordenador tiene un único número.

2. Establecer unos ordenadores clave que contuvieran la asignación de números y que realizaran funciones de “mapa”, sirviendo de referencia para toda la red, denominados Servidores Raíz (Root Server).

Sin dicha asignación única y sin dichos servidores, nunca podrían establecerse las conexiones puesto que la información enviada por un ordenador no sabría dónde dirigirse.

En la actualidad existen trece Servidores Raíz repartidos en el planeta: EE.UU. (10), Reino Unido, Suecia y Japón.

El poder, por tanto, lo ejerce quien controla la asignación de números y los Servidores Raíz.