Sentencia del Juzgado de lo Mercantil nº 7 de Madrid

Juicio Verbal 614/07

Sentencia nº 166/2008

En Madrid, a veintinueve de diciembre de dos mil ocho.

El Sr. D. ANDRES SANCHEZ MAGRO, MAGISTRADO JUEZ de lo Mercantil 7 de Madrid y su Partido, habiendo visto los autos de J. Verbal nº 614/2007 seguidos ante este Juzgado, entre partes, de una como demandante la Sociedad General de Autores y Editores con Procurador xx y de otra como demandado/a yy, sobre reclamación de cantidad.

Antecedentes de Hecho

PRIMERO: Que procedente del turno de reparto tuvo entrada en este Juzgado demanda de Juicio Verbal sobre reclamación de cantidad promovida por SGAE contra yy alegando los hechos y fundamentos de derecho que estimó aplicables al caso, y terminó suplicando al Juzgado se dictara sentencia conforme a sus pedimentos.

SEGUNDO: Convocadas las partes a la celebración de la vista, comparecieron ambas, ratificándose en el escrito de demanda la parte actora; por la parte demandada se opuso a la demanda por los fundamentos que constan en autos. Resueltas las cuestiones de índole procesal que pudieran impedir la prosecución del proceso y fijados por las partes los hechos sobre los que se sustentan las pretensiones, ante la falta de conformidad se recibió el juicio a prueba.

TERCERO: Recibido el pleito a prueba, se propusieron y practicaron aquellas que fueron admitidas y declaradas pertinentes, con el resultado que obra en autos, con todo lo cual quedaron los presentes autos conclusos para sentencia.

CUARTO: En la tramitación del presente procedimiento se han observado las prescripciones legales.

Fundamentos de Derecho

PRIMERO. En el presente procedimiento se examina la reclamación de cantidad por importe de 761,98 euros ejercitado por la SGAE frente a yy, titular del local Espiral Pop Pub, en virtud de la comunicación pública no autorizada de determinadas músicas cuya gestión pretende la actora tiene como encomendada, todo ello en virtud de lo prevenido en el art. 140 del texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual vigente.

SEGUNDO. No se cuestiona en este procedimiento la legitimación de la SGAE para que una reclamación de esta naturaleza en virtud del art. 150 del mencionado texto refundido 1/1996, de 12 de abril, ni el derecho de comunicación pública conforme al art. 20 del mismo texto legal. Ahora bien, sí plantea este pleito el alcance de la protección que bien podemos calificar de universal a juicio de la SGAE sobre la música que se comunica en los establecimientos abiertos al público.

TERCERO. Como se sabe, la SGAE tiene una amplia titularidad para la gestión de derechos de propiedad intelectual de una larga nómina de autores unida a los derivados de los contratos de reciprocidad que esta sociedad tiene con otras entidades de gestión análogas de todo el mundo. Considerado lo cual establecida la legitimación de la SGAE y acreditada la titularidad de derechos de explotación pública de sus autores, no cabe duda de que la SGAE genera un título suficiente para ser resarcida. Como algún fallo ha señalado, es el caso de la Sentencia del Juzgado de Primera Instancia nº 4 de Salamanca, de 11 de abril de 2007, que hace suyos razonamientos propios de la Sentencia de la Audiencia Provincial de Cantabria de 16/07/2007, no puede exigirse la prueba caso por caso para no derivar en una auténtica probatio diabólica: esto es, que sería imposible en la práctica ir caso por caso la acreditación de cada uno de los autores cuya protección se dispensa a la SGAE. En desarrollo de lo anterior, hay toda una línea jurisprudencial que por mor de la facilidad probatoria realiza una interpretación presuntiva en favor del [sic] SGAE generándose una inversión de la carga probatoria a cargo de todo aquel titular de aparatos de comunicación pública, como son televisión o reproductores de música para dispensar de la necesaria satisfacción a la mención de la SGAE.

De tal suerte, hemos caído jurisprudencialmente a un monopolio probatorio en favor de la SGAE que conduce en muchas ocasiones de modo reflesico y acreitico [sic] a condenar a los demandados por el [sic] SGAE por el simple hecho de que o no acrediten que reproducen autores no protegidos por aquello, o simplemente por desconocimiento o incapacidad se aquieten ante la perseverancia y contundencia de las acciones emprendidas por la SGAE. De modo que esa inversión de la carga probatoria, lejos de generar una presunción iuris tantum, determina en muchas ocasiones casi ex lege que cuando acciona la SGAE, o está acreditada la autorización, o sólo cabe el resarcimiento.

CUARTO. Frente a ello nos encontramos con un auténtico cambio de paradigma en la defensa de los derechos por parte de los autores musicales. Cierto es que muchos artistas se acogen al paraguas de la SGAE o entidades análogas, lo cual ha generado el sistema del copyright, con un control restrictivo de los accesos y de la necesidad de satisfacer a las entidades de gestión, cánones de explotaciones o resarcimiento por comunicaciones no autorizadas.

Por su parte, existe todo un movimiento que de manera genérica se acoge bajo la fórmula llamada de "copyleft", movimiento nacido en los años 70 en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, buscando aquellos casos en que el autor permite la libre reproducción, distribución, difusión o transformación de su obra. El término copyleft nace como un juego de palabras en contraposición al término copyright. Como consecuencia de lo mismo, se han elaborado licencias denominadas "Creative Commons" que hacen referencia a bienes comunales, desde los que se puede crear desde la filosofía de que ninguna obra es absolutamente original. Este movimiento internacional ha sido recibido en el ámbito doctrinal, universitaria y de la creación. Y también ha tenido una acogida jurisprudencial en diversas resoluciones, culminando en la sentencia 150/07 de fecha 05/07/2007 de la Audiencia Provincial de Madrid, sobre el precedente de una Sentencia de 11/04/2007 del Juzgado de Primera Instancia nº 4 de Salamanca.

QUINTO. En este supuesto se ha acreditado por parte de la demandada, que no todos los autores que se han reproducido en la Sala Espiral Pop Pub son de aquéllos gestionados por la Sociedad General de Autores y Editores. Se ha acreditado únicamente en una amplia prueba documental, que CATORCE de los OCHENTA Y DOS músicos planteados por la actora, son de titularidad en favor de la SGAE. Sin considerar la desigualdad probatoria y que en realidad la demandada, tal y como advera la testifical de los discjockeys, hay una declarada voluntad de programar grupos y artistas del movimiento copyleft, sí que debemos amparar en los términos de la vigente Ley de Propiedad Intelectual en su art. 140, la indemnización por la comunicación pública de esos 14 artistas, con lo que se produce el prorrateo de la cantidad inicialmente solicitada, lo cual queda una cifra de 130,09 euros. Esta cantidad se incrementa con los intereses legales del artículo 1101 CC y concordantes.

SEXTO. Dada la estimación parcial de las pretensiones, según el artículo 394 LEC no cabe hacer expresa imposición de costas procesales.
VISTOS los preceptos legales y demás concordantes de general y pertinente aplicación al presente caso, en virtud de la Potestad conferida por la Constitución de la Nación Española y en nombre de su Majestad el Rey de España.

Fallo

ACUERDO ESTIMAR PARCIALMENTE la demanda interpuesta por la SGAE, representada por el procurador xx frente a yy, en cuya virtud:

1.- Acuerdo condenar a la demandada a la cantidad de 130,09 euros con los intereses legales.

2.- No cabe pronunciamiento sobre costas procesales.

Contra esta resolución cabe recurso de apelación ante la Ilma. Audiencia Provincial de Madrid que se preparará por escrito ante este Juzgado en término del quinto día desde la notificación de la presente.

Así por esta mi Sentencia, lo pronuncio mando y firmo.

PUBLICACION. Leída y publicada fue la anterior Sentencia por el Sr. Juez que la suscribe, estando celebrando audiencia pública en el mismo día de su fecha, doy fe en Madrid.

Así por esta sentencia, lo pronuncio mando y firmo.