Sentencia Copyleft de la Audiencia Provincial de Pontevedra

La Audiencia Provincial de Pontevedra dictó con fecha 31 de julio de 2008 una sentencia que se nos había pasado inadvertida pero que comentamos por su interés.

Los hechos fueron los siguientes: la Sociedad General de Autores y Editores demandó al establecimiento El Monstruo de un Solo Ojo reclamándole la cantidad de 1.325,70 euros como importe de la música que se reproducía en el local. Aprovechamos para reiterar la explicación de que la SGAE no pone multas (es una asociación privada), sino que reclama los importes que le corresponden como un proveedor más de un establecimiento (como lo hacen los proveedores de bebidas, electricidad, gas, etcétera). La SGAE proveé la música y si ésta es de autores a los que representa, tiene derecho a cobrar. En el establecimiento, según la sentencia, sólo se reproducen dos tipos de música: música libre y maquetas de autores noveles.

En primera instancia el Juzgado determinó que la SGAE no tenía derecho a cobrar y rechazó la demanda, con expresa imposición de costas a dicha entidad, sentencia que ahora ratifica la Audiencia Provincial de Pontevedra, volviendo a imponer las costas a la SGAE.

En dos ocasiones anteriores la Audiencia Provincial de Pontevedra, mediante sentencias de fechas 29 de noviembre de 2005 y 25 de febrero de 2008, había rechazado los recursos de otros establecimientos que alegaban el uso de música libre: el primero de ellos era una cafetería sita en Marín y, el segundo, la "Sala la Iguana". En el caso concreto de la cafetería sita en Marín, la argumentación de la Audiencia Provincial para rechazar el recurso fue la falta de prueba, señalando en su Fundamento Primero lo siguiente:

Pues bien, centrado en semejantes términos el debate del recurso de partida conviene señalar que el documento aportado por el demandado-recurrente como licencia de uso musical libre no pasa de constituir un mero folleto informativo acerca del contenido de la misma y asimismo carente de toda firma, no pudiendo, por ende, serle atribuido ningún valor.
[...]
Así resulta del testimonio prestado por la testigo yy, valorado conforme a las reglas de la sana crítica y de cuyo conocimiento personal de los hechos y veracidad no hay motivo de peso para dudar, en atención a su condición de trabajadora autónoma que visitó hasta en cinco ocasiones el establecimiento del demandado a instancias de la actora al objeto de inspeccionar la posible utilización en su actividad negocial del repertorio de obras musicales gestionada por la SGAE como también de lo fiable que se ha mostrado en el curso de sus manifestaciones, en el sentido de haber podido constatar el sonido en el local, procedente de un aparato de música provisto de altavoces, de música pop nacional (1ª visita), de música internacional (2ª visita), de música pop (3ª visita), de la canción "Princesa", de Joaquín Sabina (4ª visita), y de la emisora M-80 Radio, pudiendo identificar en concreto una canción de Gloria Estefan, entre otras (5ª visita). Siendo factible el llegar a igual conclusión de las propias manifestaciones prestadas por el demandado y los testigos-clientes deponentes a su instancia, dada la variedad de estilos de música de los que reconocen se hace uso en el local (pop, rock, jazz, chill out, étnica, electrónica, ambiental), al punto de indicar el testigo Jaime que se pone "un poco de todo".

El primero de los párrafos anteriores fue utilizado por quienes alegaban la ilegalidad de las licencias Creative Commons, señalando que del mismo se podía entender que las licencias son simplemente un mero folleto informativo y de ahí se evidenciaba su ilegalidad. Sin embargo, otra interpretación más rigurosa nacía del contexto del fundamento en el que se manifestaba tal opinión: un fundamento en el que se estaban analizando las pruebas que luego condicionaban el fallo. De esa manera, la interpretación correcta era la de que el documento presentado no tenía ningún valor probatorio por sí mismo, pero no que fueran ilegales las licencias Creative Commons. Los componentes de la Audiencia Provincial de Pontevedra que redactaron aquella sentencia son los mismos que han redactado la que hoy nos ocupa, lo que confirma esta segunda interpretación.

En el caso de La Sala Iguana, el recurso también fue rechazado por la falta de prueba. La sala alegó que usaba música libre, pero la Audiencia dio por válida la declaración del detective, quien "comprobó que sonaba música del repertorio de las actoras, en concreto la canción "Summer in the city", seguida de dos más del mismo intérprete, el cual, junto con el productor, pertenecen al repertorio de las actoras".

Ahora, en la sentencia de 31 de julio de 2008, la Audiencia da por probadas las tesis del local y manifiesta en el Fundamento Segundo de la resolución sus dudas sobre la veracidad de los documentos y testigos de la SGAE:

Así las cosas, en el caso objeto de enjuiciamiento, la demandada ha conseguido probar que la amenización de su establecimiento se realiza a través de la reproducción de música libre e independiente, a medio de la documental aportada consistente en una relación de grupos musicales no profesionales y de títulos de maquetas de los mismos ajenos al ámbito de las obras protegidas que conforman el repertorio gestionado por la SGAE, con sus correspondientes CD,s -y que son utilizados en el local- y en un listado de webs desde donde se puede descargar música copyleft, lo que se completa con los testimonios de tres testigos-clientes habituales del establecimiento, dos de ellos músicos compositores de temas incluidos en los títulos de las maquetas interpretados por los grupos musicales del listado a que anteriormente se ha hecho mención, en el sentido de tratarse el establecimiento de la demandada de un local caracterizado por emitir música libre e independiente, en ningún caso comercial.

Sin que, de otra parte, merezca consideración la documental practicada en esta alzada, consistente en un manifiesto suscrito por el Delegado Territorial para Galicia de la SGAE, en donde se hace constar la existencia de temas musicales registrados en la SGAE que son interpretados por alguno de los grupos relacionados en el listado aportado por la demandada, toda vez lo relevante y decisivo sería la constatación de que tales canciones figuran incluidas en los CD,s o maquetas que de los referidos grupos se utilizan en el local, lo que para nada se ha probado, a lo que cabe añadir la referencia a grupos musicales en el manifiesto distintos a los relacionados en el listado aportado por la demandada, en razón a la circunstancia comprobada de tener la misma denominación.

Es buena noticia este rigor de la Audiencia de Pontevedra, que viene a demostrar que si se prueba correctamente el uso de música libre, no hay problemas para modificar criterios contrarios de resoluciones anteriores de una Audiencia Provincial. Los profesionales del Derecho conocemos que pueden existir criterios diferentes en el ámbito de diversas Audiencias. Sin embargo, tras esta resolución, sabemos que el criterio es coincidente entre las Audiencias Provinciales de Madrid, Valencia y Pontevedra, las únicas que, hasta esta fecha, han resuelto sobre este tipo de licencias sobre obras libres.

Tiene a su disposición la sentencia completa en el siguiente enlace.