Actos Jurídicos en la Red (y II)

Todo acto humano se realiza en un marco espacio temporal que condiciona las posibilidades de dicho acto. Asimismo, dicho acto puede realizarse voluntaria o negligentemente. Por último, un acto voluntario puede obedecer a múltiples intenciones, desde el animus laedendi (ánimo de dañar) hasta el animus iocandi (ánimo humorístico).

En la Red el acto se halla absolutamente condicionado al medio en el que se produce. La relación servidor cliente es la relación sobre la que descansa todo Internet y base de cualquier análisis. Sin dos ordenadores puestos en conexión, no puede existir la Red. Una red compuesta por dos ordenadores sería la mínima posible y, por tanto, es la unidad básica de estudio.

Dos ordenadores no se conectan sin causa entre sí, la conexión siempre tiene una finalidad. Cuando dos ordenadores están conectados entre sí y uno de ellos le presta servicios al otro, se dice que existe una relación servidor cliente. El servidor le presta servicios al cliente. La finalidad buscada de establecer una conexión puede conseguirse o no.

Cuando se consigue, toda relación servidor cliente implica que ambos se hallan ejecutando, coetáneamente, un software determinado: El servidor ejecuta un sofware especial para "entregar" o para poner información a disposición de los demás y el cliente ejecuta un software especial para recibir. Para que las máquinas ejecuten dicho software, tanto el software de entrega como el software de recepción, se requiere un acto expreso de dar una orden de ejecución de los programas.

Dado que se requiere una orden expresa para ponerse en conexión y enviar o recibir la información, no podemos nunca afirmar que una relación servidor cliente sea negligente, sino que obedece a una efectiva manifestación de voluntad en forma de órdenes a máquinas. Si yo quiero que mi máquina ofrezca una página web al mundo, debo instalarle un programa servidor de http, configurar el servidor y, además, incluirle las páginas que quiero que se sirvan. Al mismo tiempo, si yo quiero acceder a una información en una página web, debo encender el ordenador, activar el modem, ejecutar el browser e introducir el nombre de la página que quiero visitar.

La relación servidor cliente puede hallarse automatizada y puede incluso ser aleatoria. Pero, en estos dos últimos casos, también se debe indicar que dicha relación estará automatizada o deberá ser aleatoria. Un ejemplo de una relación servidor cliente automatizada es el enlace a la página web de bolsa que, automáticamente me ofrece la página web de mi banco. Un ejemplo de relaciones aleatorias son los link rings (anillos de enlaces) en los que indicamos al ordenador que nos lleve a un enlace aleatorio.

Por tanto, el acto jurídico en la Red es diferente del acto humano fuera de la Red, dada su necesaria voluntariedad.