La Topología de Internet: el nuevo Territorio (VI)

Continuando con lo explicado en el artículo anterior, veíamos que el IP consta de cuatro números y que dentro de los mismos, alguno/s designaban el número de red, mientras que el/los restantes eran utilizados por ese IP para numerar los ordenadores de su propia red. Por ejemplo:

1. El IP 19.0.0.0 puede albergar desde el IP 19.0.0.0 hasta el 19.255.255.255.

2. El IP 128.0.0.0 puede albergar desde el 128.0.0.0 hasta el 128.0.255.255.

3. El IP 192.0.0.0 puede albergar desde el 192.0.0.0 hasta el 192.0.0.255.

Ahora imaginemos que a un solicitante de IP se le asigna un IP del primer grupo, por ejemplo, el 25. Ese IP podría montar una subred de 28 · 28 · 28 = 16.777.216 ordenadores (desde el 25.0.0.0 hasta el 25.255.255.255)

Si al solicitante se le asigna un IP del segundo grupo, el 128.0 por ejemplo, ese IP sólo puede asignar a su red 28 · 28 = 65.536 ordenadores (desde el 128.0.0.0 hasta el 128.0.255.255).

Si al solicitante se le asigna un IP del tercer grupo, el 235.30.34 por ejemplo, ese IP sólo puede asignar a su red 28 = 256 ordenadores (desde el 235.30.34.0 hasta el 235.30.34.255).

Por tanto, cuando alguien solicita una dirección IP, es importante qué clase de IP le conceden. Imaginemos lo que ocurriría si a IBM le concedieran una IP de Clase C, con sólo la posibilidad de conectar 256 ordenadores a Internet. Es por ello que en los primeros artículos, y al comentar el poder en Internet, manifestábamos que quien controla la asignación de números IP, ejerce un fuerte poder en Internet.

Cuando se diseñó este sistema de IPv4, también se consensuó el reparto numérico de los IP por grupo, estableciéndose las llamadas Clases de IP:

1. Clase A. Abarca desde el IP 1 hasta el 126.

2. Clase B. Desde el IP 128.0 hasta el 191.0.

3. Clase C. Desde el IP 192.0.0 hasta el 223.0.0.

Este reparto, con el tiempo, se ha mostrado injusto pues la Clase A abarca la mitad de los números posibles, la Clase B el 25% de los IP y la Clase C el 12,5%, siendo el restante 12,5% destinado a servicios de la Red.

Asimismo, la división se ha mostrado ineficaz, puesto que si bien 256 ordenadores pueden ser pocos para una red, la siguiente posibilidad, 65.536 ordenadores, puede resultar excesiva.